El testamento
Hace unos días, chateaba con un amigo...un joven iraní de unos 20 años. En un momento dado, acercó a la web cam un documento, y me pidió que yo lo leyera. Le dije que no entendía, pues estaba escrito en un idioma desconocido para mí, a lo que él respondió: -"este es el testamento de mi papá". Conciente de que hace poco tiempo que falleció su progenitor, le pedí que mejor no se ponga a leerlo, pues de seguro aquello le traería recuerdos, y le pondría muy triste. Mi amigo, con cierto orgullo y con una sonrisa, me respondió que no;...Que su testamento no es como el de los americanos...
Por supuesto, le dije que desconocía cómo era el "el de los americanos"...pues a mí nunca me tocó recibir uno, ni yo había preparado jamás un escrito similar para mis hijos. Le mencioné además que yo no tenía ni papá ni testamento...(como para salir de un tema que se me hacía un tanto engorroso). Esto me llevó a pensar, en qué sería lo que encerraba ese escrito que, más allá del contenido de sus páginas, indudablemente constituía para mi amigo, un tesoro en sí mismo. Me pregunté: El papá...¿le transmitiría allí su fe?...¿Le dejaría una serie de principios y valores escritos con los cuales guiarse en la vida?...¿le traspasaría una serie de tareas que él no pudo realizar, para que su hijo las fuera concluyendo? No volví a tocar el tema con mi amigo, por respetar su dolor, y hasta su orgullo. Era evidente que como hijo, se sentía muy satisfecho con aquel documento. No quise empujar la puerta de su corazón...no quise forzar para abrirla más de lo que él me había permitido. Sólo me limité a dejarla entreabierta...
Cuando falleció mi papá, no ocurrió como en las películas o en las novelas, en que un escribano convoca a los herederos para proceder a la lectura del testamento. El no había logrado en toda su vida, amasar una fortuna que nos pudiera dejar. De haber sido así, quizás tampoco hubiese escrito un testamento, porque no es común entre los latinos, el ser disciplinados y hacer en vida lo que debemos hacer, antes de partir de este mundo.Generalmente no nos preparamos para ese momento. Por esta razón, muchas veces los herederos terminan por romper fuertes y hermosos lazos familiares, litigando por aquellos bienes que les corresponde.
Los principios y valores, los heredé de mi padre, sólo en parte; el resto lo fui recogiendo en el camino. He ido puliendo y capitalizando experiencias, sin desechar nada, porque en el banco de la vida, todo capital es rentable. La mirada de aquel jovencito, me hizo recapacitar...¿Qué legado estoy dejando a mis hijos?. Ciertamente, es necesario que redacte un testamento bajo las pautas legales, pero sé que aunque sus padres aún estamos con vida, ellos ya tienen en sus manos el valiosísimo escrito, y pueden levantar con orgullo, el mejor testamento que les podemos dejar...
Nuestro legado más valioso, consiste en entregarles ¡una fuente de fe inagotable! ¡El LIBRO de libros! Una hoja de ruta por donde transitar, a lo largo de la vida. Tesoros en el cielo, donde el ladrón no hurta, ni el orín corroe, ni la polilla destruye...No hemos podido amasar para ellos una fortuna, pero nos hemos ocupado de poner en sus manos, ¡el mejor testamento!




Comentarios sobre El testamento
Me parece interesante Estela!!! realmente es asi. quiza no tengamos demasido para dejarles a nuestros hijos como herencia en fortuna, digo, pero si podemos marcar sus vidas con nuestro ejemplo transparencia e idoneidad. Quiza no sabemos como hacerlo, pero Jesus no ha dejado un ejemple de vida maravilloso. Estoy seguara que se lo imitamos, les estaremos dejando a nuestra descendencia el mejor tesoro!!! Bendiciones!!!
¡Gracias por el comentario!...Me anima a seguir compartiendo vivencias y reflexiones.
...¡Bendiciones!
Una bonita reflexión en la que se aprecia la importancia del recuerdo. La sociedad actual esta marcado por el materialismo, de hecho las organizaciones trabajan para aquello, y no se percatan que todo gira en torno al bienestar. Espero que no olvidemos aquello, ya que se puede apreciar como las empresas, organizaciones, corporaciones y muchas otras entidades se han olvidado de aquello e imponen un cumulo de reglamentaciones para cuidar su patrimonio, olvidando las madres embarazadas, las indemnizaciones y las jubilaciones.
Muy bonito el artículo...
¡Hola Juan Luis!
Qué gusto "leerte"...jiji! Siempre tus comentarios me son muy edificantes. Aprovecho este medio, para felicitarte por el día internacional de la Amistad, aunque vos y yo sabemos que esto no es cuestión de un día al año, sino que es mucho más profundo. No entro en detalles, porque sé que coincidimos. Eres igualmente emotivo como dices que soy yo...Te percibo sensible, profundo..¡GRACIAS AMIGO!
Oremos todos Los Hijos de Dios. Señor Jesús; En este momento reconozco que soy pecador y que te he fallado, pero creo que Cristo murió por mí y que su sangre preciosa me limpia de todo mi pecado.
Por fe, en éste momento te recibo en mi corazón como mi único, y suficiente Salvador personal, confiando que tu me darás la salvación de mi alma.
Ayúdame Señor a hacer Tu voluntad cada Día. Te pido que escribas mi nombre en el libro de la vida para cuando tu me llames yo pueda responder. Te doy gracias en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.
Gracias!...Hice esa oración hace más de 20 años, y esa fue una muy buena decisión, pero la mejor de todas las decisiones que he tomado, es la de nunca jamás apartarme de Jesús.
Hasta ahora todos me han llegado y gustado muchísimo...tal vez el de José...me llegó más pero la verdad continuá escribiendo...hace muy bien leerte...hablás de cosas que pasan....
Gracias Isabel!...me alienta tu comentario. Es muy lindo, poder compartir en este espacio, algunas de tantas vivencias que he atesorado a lo largo de mi vida. De una u otra manera, nos enriquecemos en el dar y recibir...Te quiero mucho! CUIDATE!